El virus Hanta es una enfermedad que puede contraerse cuando una persona se expone a partículas contaminadas por roedores infectados, especialmente en ambientes cerrados o con poca ventilación. El riesgo no está únicamente en la presencia visible de un roedor, sino en el contacto con superficies y espacios donde hubo heces, orina o saliva que, al secarse, pueden transformarse en polvo imperceptible y quedar suspendido en el aire al limpiar.
Este tipo de exposición suele ocurrir al realizar tareas de limpieza en bodegas, cabañas, galpones, casas desocupadas o rincones poco utilizados. Al barrer, sacudir o aspirar en seco, ese polvo puede levantarse y aumentar el riesgo de inhalación. Por eso, la prevención del virus Hanta está directamente relacionada con cómo limpiamos estos espacios y con las decisiones que tomamos antes de comenzar.
En Chile, el virus Hanta es un problema porque puede evolucionar rápidamente a un cuadro grave (Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus), con compromiso respiratorio que puede requerir cuidados intensivos. Según el Boletín Epidemiológico SE 45–2025 del MINSAL, hasta la semana 45 del 2025 se confirmaron 34 casos en el país y se registraron 7 fallecimientos, con una letalidad de 21%. Además, los casos se presentaron en varias regiones, incluyendo Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén, y entre los factores de riesgo descritos destacan residir en sector rural, realizar excursiones a zonas rurales e ingresar a recintos cerrados, lo que refuerza la importancia de la prevención ambiental y de una limpieza segura.
Frente al riesgo de contagio por virus Hanta, el Ministerio de Salud (MINSAL) recomienda desinfectar las posibles áreas contaminadas utilizando cloro tradicional, aplicándolo sobre las superficies y dejándolo actuar por al menos 5 minutos antes de limpiar o retirar con trapo o mopa húmeda, ya que este tiempo de contacto es clave para reducir el riesgo de contagio por inhalación de partículas contaminadas. Es en este contexto donde AdClean cumple un rol fundamental, ya que ADCloro, gracias a su fórmula avanzada, elimina el virus Hanta en menos de un segundo, de acuerdo con pruebas de eficacia realizadas por la Pontificia Universidad Católica de Chile, marcando una diferencia significativa frente al cloro tradicional y permitiendo procesos de desinfección mucho más rápidos, efectivos y seguros en escenarios de alto riesgo sanitario.
Los residuos como cartones, papeles, polvo acumulado o restos de suciedad deben recogerse con implementos húmedos, colocarse en bolsas selladas y eliminarse de forma segura. Al finalizar, es importante lavar las manos y desinfectar los elementos de limpieza utilizados para evitar la propagación de contaminantes.
En este contexto, los productos de desinfección cumplen un rol de apoyo dentro de una rutina responsable. En AdClean creemos que la prevención comienza en casa y se construye con soluciones efectivas y sin tóxicos. Nuestro Cloro, El Destructor de Hongos, Virus y Bacterias permite reforzar la desinfección de superficies de forma segura, sin vapores tóxicos ni aromas agresivos, lo que facilita su uso en espacios cerrados y en rutinas frecuentes. Su formulación no tóxica, sensorialmente amigable y 100% hipoalergénica lo hace adecuado para hogares donde conviven niños, personas con sensibilidades y mascotas.
La prevención del virus Hanta no depende de una sola acción, sino de la combinación de ventilación adecuada, hábitos responsables y productos confiables. Una limpieza planificada y consciente puede transformar una tarea cotidiana en una verdaAdClean Marketingdera barrera de protección para la salud de tu familia y tu entorno.

